Greenwashing

Greenwashing: súper marcas, súper sucias

Beyond petroleum: más allá de la propaganda

Existe un buen puñado de súper marcas súper sucias, normalmente asociadas a su actividad: químicas, empresas de energía, eléctricas,… que están intentando llegar a los nuevos consumidores mediante campañas de Greenwashing.

Greenwashing

La solución del Greenwashhing o lavado de cara para “hacer que hacen algo” ya no cuela y muchos consumidores están saturados de mensajes verdes y actitudes neocapitalistas. La búsqueda del beneficio a ultranza ya no justifica todo y han sido muchos los desastres que han echado por la borda diversas promesas de “marca limpia” no cumplida.

El Greenwashing es una forma de propaganda en la que se realiza marketing de manera engañosa para promover la percepción de que los productos, objetivos o políticas de una organización son respetuosos con el medio ambiente con el fin de aumentar sus beneficios.

A menudo existe evidencia de que una organización está realizando un lavado de cara verde al observar las diferencias de gasto: cuando se invierte significativamente más dinero en publicitar ser verde que en prácticas realmente ecológicas.

Los esfuerzos de ecoblanqueamiento varían desde cambiar el nombre o la etiqueta de un producto para evocar el medio natural sin que haya variado su impacto ambiental o sobre la salud, hasta campañas publicitarias multimillonarias que retraten a empresas altamente contaminantes como respetuosas con la naturaleza.

Mientras que el greenwashing no es una práctica nueva, su uso sí ha aumentado en los últimos años para satisfacer la demanda de los consumidores que buscan productos y servicios respetuosos con el medio ambiente, agravándose el problema debido a la laxitud de las agencias regulatorias.

Muchas empresas utilizan el lavado de imagen verde como una forma de reparar la percepción pública de su marca. La divulgación de información por parte de las empresas se realiza de manera sesgada con el fin de maximizar su percepción de legitimidad. Sin embargo, hay un número creciente de auditorías sociales y medioambientales que toman posturas y señalan los engaños en la ausencia de supervisión y verificación pública externa.

BP

En el año 2000 BP cambiaba Identidad corporativa sustituyendo el clásico escudo con sus iniciales, BP British Petroleum, por un sol de color verde y amarillo: Beyond Petroleum, (más allá del petróleo), el mensaje estaba lanzado, sin embargo el compromiso adquirido no fue respetado.

La página web de BP comunica así la promesa de su marca: “Helios es el Dios griego de sol y representa la energía en todas sus formas. De todas las formas de energía, quizá la energía humana sea la más importante. Este es el combustible que alimenta nuestra marca

http://www.bp.com/es_es/spain/conozca-bp/quienes-somos/nuestras-marcas/bp.html

El 20 de abril de 2010 la Plataforma que perforaba el pozo de petróleo “Macondo” otorgado a BP y cuya prospección subcontrató a la firma suiza Deepwater Horizon, explotó y se hundió, muriendo 11 personas y derramando unos 4,9 millones de barriles de petróleo (210 millones de galones estadounidenses; 780 millones de litros) a las aguas del Golfo de México.

El vertido de crudo en el Golfo de México provocado por la explosión de la plataforma Deepwater Horizon ha sido, hasta la fecha, el mayor de la historia de entre los acaecidos accidentalmente, ya que sus cifras solo se ven superadas por el masivo vertido voluntario perpetrado por el régimen de Saddam Hussein durante la primera guerra del Golfo.

El gigante petrolero británico BP  pagó una suma récord de 18.560 millones de euros después del vertido de fuel en 2010.

Esta cantidad es netamente superior a la que había sido anunciada en julio de 2009, cuando BP acordó desembolsar 16.697 millones de euros de indemnización por la catástrofe y terminar así con el proceso en Estados Unidos.

Durante el proceso se demostró que los niveles de seguridad en la torre de extracción habían bajado dramáticamente debido a un ahorro de costes significativo. Todos los buenos propósitos se vinieron abajo por la negligente conducta de BP y su reputación se hundió.

http://www.prwatch.org/news/2010/05/9038/bps-beyond-petroleum-campaign-losing-its-sheen

Son muchas las empresas de energía y químicas que persisten en lavar su imagen sin atender a los verdaderos problemas que la polución acarrea. No vale el greenwashing. El consumidor actual tiene información suficiente como para dejar de comprar productos que no respetan el medio ambiente.

Algunas persona que conozco ya no repostan en las estaciones de servicio de BP.

 

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