Génova 13

Parece ser que la sede de Génova se ha convertido en sinónimo de todos los males que aquejan a un partido mayoritario español. Incluso las mismas obras de remodelación acometidas entre 2005 y 2010 están siendo revisadas en el macroproceso de la trama Púnica que azota la financiación del partido.

Naming tóxico

Cuando una marca se convierte en tóxica los expertos en Branding recomiendan migrar la marca, es decir, cambiarla poco a poco. En este caso, y no es una metáfora literaria, recomiendan al partido político en cuestión migrar de sede, ya que el nombre devora las siglas del partido.

El partido ya ha cortado todos los lazos con el antecesor de Pablo Casado y reniega incluso de la sede de Génova porque suena a corrupción. Precisamente, el origen de los 1,4 millones de euros que costó al PP en total la reforma del edificio entero está pendiente de juicio, después de que el Juzgado Central de Instrucción número cinco que investiga la supuesta financiación irregular del partido a nivel nacional diese por finalizadas las pesquisas e impusiera a la formación una fianza de 1,2 millones de euros.

Refundación

Hasta tal punto reniegan de La Moncloa de Rajoy, y de ese pasado que vuelve a primera línea al estrecharse el cerco por la investigación sobre el espionaje al ex tesorero del PP Luis Bárcenas, que en el PP hay un debate soterrado, recurrente, sobre hasta dónde debe llegar la refundación del centro-derecha para ser exitosa, y si debe incluir el precio de renunciar a la sede de Génova porque, inevitablemente, está asociada a las fechorías que llevaron al PP a perder la bandera de la regeneración.

Migración de naming

Son voces con cargos de primer nivel las que te comentan que el PP necesita dejar de estar asociado «al nombre de Génova porque para la opinión pública está ligado a corrupción». El cambio de sede nacional son palabras mayores, que tienen una repercusión política y también exigen un análisis del presupuesto, pero esta reflexión interna confirma hasta qué punto el PP considera como «tierra quemada» toda la herencia que dejó el «marianismo».

En fin tiempos nuevos que reclaman soluciones. Para que Casado se desligue de la herencia recibida, tal vez deba incluso cambiar la sede física su partido.

Fuente: Información obtenida de La Razón. Carmen Morodo 9 sept 2020